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Peones Centrales En este capítulo veremos las posibilidades que ofrecen las estructuras con peones centrales avanzados, aislados o no, y las precauciones qeu deben tomar ambos bandos en la lucha. Resulta fundamental en este tema el dominio o la estabilidad del centro, ya que, cuando el adversario tiene posibilidades en este sector, no se debe iniciar nunca un ataque de flanco. También hay que estar atento, cuando el centro está estabilizado, a la velocidad del ataque o contraataque, para poder valorar si es posible la contraofensiva o hay que buscar medios de defensa; a este respecto hay que decir también que resulta más peligroso el ataque al rey que el ataque en el flanco, pues el éxito de aquel supone la ganancia de la partida, mientras que en el flanco solo ventaja de material, por lo que, una vez finalizada la operación, el rival puede tener algún tiempo que le permita terminar su trabajo. La cuña en e5 La estructura en el siguiente diagrama permite el ataque sobre el flanco de rey negro, pues, en primer lugar, las blancas disponen de las casillas e3 y e4 para situar sus torres y trasladarse a columnas operativas, por delante de sus propios peones; en segundo lugar, pueden instalar sus piezas en g4 y h5, pues el intento de desalojo con la infantería provocaría debilidades en el enroque y, finalmente, el peón de e6 impide que el alfil de dama negro domine la diagonal, incidiendo en el desarrollo de las demás piezas al restar espacio.
Las negras, en estos casos, deben disponer de contrajuego en el centro o en el flanco de dama, ya que la defensa pasiva, como veremos más adelante, tiene muy poco futuro. La continuación sería la siguiente, intentando siempre llevar las piezas lo más rápido posible al flanco de rey, por los puntos de acceso antes mencionados: 1. De4 Dc7 2. Tf-e1 Cf8 3. Dg4 b6 El alfil tiene que dejar paso a la torre. 4. Dh5 Ab7 La dama llega a una de las casillas fundamentales del ataque. 5. Te4 Ab4 6. Tg4 Ac3 Elimina una de las piezas que se incorporaría al ataque por e4. 7. bc3 Rh8 8. Cg5 Te7 9. Ce4 Td8 10. Td3 c5 El contraataque no llega a tiempo, pero tampoco hay mucho que hacer.
11. Cf6 Cg6 Si toman el caballo, las columnas abiertas decidirían de inmediato. 12. Th3 Y las negras abandonan. Pero no siempre tiene que ganar el bando que posee la cuña en e5, a continuación veremos la partida (Chandler - Vaganian, Leningrado, 1987) donde el negro permite el puesto avanzado a cambio de contrajuego en otros sectores del tablero. 1. e4 e6 2. d4 d5 3. Cc3 Cf6 4. e5 Cf-d7 El blanco ya tiene un puesto avanzado. 5. f4 c5 El tema de la apertura empleada es el contraataque en el flanco de dama. 6. Cf3 Cc6 7. Ae3 Db6 8. Ca4 Da5+ 9. c3 c4 10. b4 Dc7 11. Ae2 Ae7 12. 0-0 0-0 Es posible enrocar por este lado porque las blancas no tienen la facilidad del caso anterior para atacar al rey. 13. De1 La ofensiva en el flanco está por comenzar.
13. ... b5 14. Cc5 a5 El negro no pierde tiempo, mientras el blanco todavía está lejos de armar el ataque. 15. a3 Cc5 En este momento, puede decirse que las negras igualaron la partida. 16. bc5!? Ad7 Si 16. dc5, Ad7; 17. Cd4, Cd4; 18. Ad4, ab4; (ó Ta6, tablas) 19. ab4, Ta1; 20. Da1, Db7, mantendría la igualdad. 17. Ad1 f5 18. ef6 Af6 19. Ac2 Ta-b8 Ahora se vé el objetivo de la jugada 17, llevar las piezas al ataque y controlar la diagonal. No para el contraataque. 20. Tb1 Ae8!? Con idea de llevarlo a g6, si es posible. 21. Dg3 Dd7 22. Ce5 Ae5 De nuevo permite la cuña. 23. fe5
Llegado a este punto vemos que las blancas tienen dos alfiles apuntando al enroque, la dama y una torre, que lucha por la columna abierta; en tanto las negras tienen controlada la defensa de su rey y poséen contrajuego en el flanco de dama. 23. ... Ah5! Única forma de no perder la columna. 24. Ah7+ Rh7 La liquidación no favorece al blanco, pero su ataque ya estaba controlado. 25. Dh4 Tf1+ 26. Tf1 De8 27. g4 Dg6! Obliga a cambiar las damas. 28. Dh5+ Dh5 29. gh5 b4 Las negras con su flanco de dama están mejor, además, el caballo bloquea al peón pasado blanco y participa en la contienda, mientras el alfil está obstaculizado por los propios peones. 30. cb4 ab4 31. ab4 Tb4 La torre entra en juego sobre el final. 32. Tf7 c3 33. h6
34. ... Cd4! El rey alcanza para detener al peón pasado. 34. Tg7 Rh8 35. Tf7 Cf5 Cierra la columna. 36. Tf8 Rh7 37. Tf7 Rg8! Provoca el avance del peón que quedará debilitado. 38. h7+ Rh8 39. Rf2 Ce3 Ag5 es contestado con 39. ..., Tg4. 40. Re3 Tc4 Y las negras ganan en pocas jugadas más. Superioridad en el centro o en el flanco La cesión de la superioridad de peones en el centro a cambio de una mayoría en el flanco, como siempre, tiene ventajas y problemas. El siguiente diagrama resulta ilustrativo de lo que se quiere analizar, pues las blancas tienen superioridad central mientras las negras pueden conseguir un peón pasado en el flanco de dama.
Las blancas tendrán más posibilidades de éxito si pueden realizar con garantías el movimiento e4, pues formarán fácilmente la cadena d4-e5, que paraliza a las negras, o logran un peón pasado avanzado; por su parte, las negras tratarán de impedirlo y situarse en d5, impidiendo la actividad en el centro. Como ya vimos un ataque de flanco correctamente llevado, veremos ahora el ataque con peones centrales. En la partida (Tarrasch - Spielmann, Nuremberg, 1910) las negras tienen, aparentemente, una buena ofensiva de flanco, con los peones de b y c adelantados y amenazadores.
Sin embargo, el descuido del centro, permitiendo las maniobras blancas, lleva a la pérdida de la partida: 1. e4 b3 2. Ab1 Ab4 3. Ag5 Dg6 Ag5 obliga a las negras a desligarse de las otras piezas. 4. Ad2 Ad2 Tarrasch opina que las piezas de las negras están sometidas al ataque, por lo que una parte de ellas deberá ser cambiada, y otra parte retirada, con lo que los hasta hace poco poderosos peones quedan indefensos y se convierten en objetivo del adversario. 5. Dd2 Cc6 6. d5 Cd8 d5 es mucho mejor que abrir diagonales al alfil con e5. 7. Ce5 Dh5 8. Cc4 O-O 9. Cb6 Ta7 10. Ta3 Y las blancas ganan dos peones, dominan el centro y sus piezas tienen mayor mobilidad por lo que la partida no tardó en volcarse a su favor. El peón aislado en el centro Todo peón aislado constituye una debilidad en la posición, pues, al ser atacado, paraliza las piezas necesarias para otras actividades del juego. Este debilitamiento es más notorio si el peón se encuentra en el centro, pues al aumentar la presión sobre él, también se apunta hacia escaques centrales, por lo que la presión sobre el peón es presión sobre toda la posición. Pero como siempre, no todas son desventajas. La posibilidad de avanzar el peón aislado es siempre deseable, porque no solo se elimina una presión molesta, sino que el bando que lo posee abre diagonales, ganando espacio y actividad de las piezas. El avance es aconsejable cuando se está más adelantado en la apertura, se tienen las piezas mejor situadas o pueden ser mobilizadas fácilmente tras el adelantamiento. El peón aislado puede contribuir al ataque, y este es el fin que debe buscarse, aprovechando los puntos de apoyo en e5 y c5 (en el caso del peón blanco d) y las columnas libres que tiene a su lado, pues su debilitamiento aumenta al aproximarse a la fase final de la partida. En estas posiciones, lo usual es que el bando que no tiene el peón trate de bloquearlo o paralizarlo, al mismo tiempo que deberá cambiar todas las piezas enemigas activas, mientras que el plan para el bando que posee el peón será ejecutar un ataque de flanco, normalmente en el de rey, o abrir el juego con el avance. Veremos el siguiente ejemplo (Zukertort - Steinitz), donde se jugó:
1. Df3 Ae8 2. Ah4 Cc3! Una maniobra muy utilizada en este tipo de situaciones: las negras parecen liberar al rival del peón aislado, pero lo que hacen es crear un centro colgante con dos peones, c3 y d4, débiles. 3. bc3 Dc7 4. Tf-e1 Ta-c8 5. Dd3 Cd5! 6. Ae7 De7 La simplificación de piezas activas. 7. Ad5 Td5 8. c4 Td-d8 9. Te3 Dd6 10. Td1 f6 11. Th3 h6 12. Cg4 Df4 13. Ce3 Aa4 14. Tf3 Dd6 15. Td2 Ac6 Las blancas no pueden actuar armónicamente. 16. Tg3 f5 17. Tg6 Ae4 18. Db3 Rh7 19. c5 Tc5 20. Te6 Tc1+ 21. Cd1 Df4 22. Db2 Tb1 23. Dc3 Tc8 24. Te4 De4 Y ganan negras. Mucho más sutil fue la lucha que mantuvieron Karpov - Kasparov en Sevilla (1987), donde se llegó a la siguiente posición y siguió:
1. d6!? h6! El peón tan adelantado y defendido resultará más débil, pero también más molesto, al controlar casillas importantes del campo negro. Con h6 el negro hace una jugada tranquila, profiláctica, que defiende el punto g5, donde el alfil y el caballo blancos tendrían una magnífica posición. 2. h3 Cb4 3. Af4 Cd7 Si 3. Dc5 pierda calidad con 3. ..., Cc2. 3. ..., Cd7 bloquea el peón. 4. Td2 a6 5. Db3! b5 Va en busca de apoyar el puesto avanzado desde la retaguardia, mientras el negro busca contrajuego de flanco. 6. Dd1 c4 7. a4 Cc5?! Era importante Tb8, pues la torre apoyaría muchísimo el ataque, preparando la acción del caballo. 8. ab5 Cc-d3 Si 8. ..., Cb3; 9. Ta4!, Cd2; 10. Tb4, Ce4!; 11. Cd5!, Cd6; 12. b6, y las blancas tienen iniciativa. 9. Ad3 Cd3
10. Td3! cd3 Karpov realiza un necesario y efectivo sacrificio de calidad para recuperar la iniciativa, recuperando también protagonismo el peón de d6. 11. Cd5 ab5 12. Ce7! Rh7 Si 12. Ta8, Da8; 13. Cc7, De4!; beneficia a las negras. 13. Ta8 Da8 14. Cf5 gf5 15. Dd3 De4 16. Db5 Ta8 17. Ab2 Td8 Si 17. Ag3?, f4!; 18. Ah4, Ta1; 19. Rh2, Db1; con mate. 18. Dc5 De6 19. Af4 Ab2 20. Ch4 Af6! Refuerza los escaques negros, vitales para la defensa del rey. 21. Df5 Df5 La partida está ahora igualada. 22. Cf5 h5 23. g4 hg4 24. hg4 Rg6 25. Rg2 Ab2 26. Ce7 Rf6 27. Cc6 Td7 28. Cb8 Td8 29. d7 Re6 30. Rf3 Aa3 Y tablas. |
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